El olor a crisantemo era asqueroso. Miklos llevaba ocho años trabajando en la funeraria de su tio y aun no se había acostumbrado al repugnante aroma de las flores de muertos. La vigilia de hoy se hacía a feretro cerrado. El cadáver era un mafioso al que le habían reventado la cabeza a balazos. Miklos [...]
Filed under: Uncategorized | Deja un Comentario »


