“Esto es por los cómicos de España”

Detallazo. Javier Bardem ganó el premio al mejor actor de reparto en la ceremonia de los Oscars 2008. Premio merecido. Aunque había grandes candidatos en la categoría (sobre todo Phillip Seymour Hoffman), la caracterización del asesino sicópata Anton Chigurh llevada a cabo por el canario en la película de los hermanos Cohen “No country for old men” fue extraordinaria. Bardem supo llevar la estoicidad del personaje al límite y, como él mismo admitió en la rueda de prensa para medios españoles tras recibir el premio, fue capaz de hacer que el matón diera verdadero miedo y no risa -las diferencias físicas entre el Frankestein de Los Munsters y el de James Whale son mínimas, pero un buen libreto hace que uno sea una criatura abominable y el otro una caricatura de padre de familia con un serio problema de confianza personal.

Precisamente por eso, Bardem supo agradecer a Los Coen, y sobre todo al ingenio de ambos, por gran parte del éxito que él había cosechado al recibir el premio al mejor actor de reparto del año. “Estos premios individuales no significan mucho. Lo importante en una película es el trabajo en general. Siempre es más facil hacer un buen papel, e incluso ganar un premio, cuando formas parte de una buena película. Los Coen son los responsables de crear a Anton y yo, simplemente, me limité a hacerlo lo mejor posible”.

Pero ese no fue el momento más emocionante de la noche. Éste llegó cuando Bardem se subió al escenario a recibir su premio y tras los agradecimientos políticos (a la academia, a los productores, al estudio, a la agente, y un largo etc.), se excuso porque iba a empezar a hablar en español y le dedicó el premio, no sólo a su madre, si no a todo el clan Bardem (muchos de ellos, abuelo y bisabuelos de Javier incluidos, actores) y, sobre todo, “a los cómicos de España”.

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The Matrix: El gran beneficiado

Menuda semana de traspasos en la NBA.

Después de varios años en que las grandes transferencias brillaban por su ausencia, esta temporada se ha presentado espectacular en la materia. Tras el movimiento de Boston en verano, firmando a Ray Allen y Kevin Garnett, el cierre del mercado ha sorprendido a propios y extraños.

Después de pasarse medio año reclamando cambios en la franquicia de Memphis, Pau Gasol recibió el regalo de “La Bomba” Navarro, gran amigo y complice en la Selección española. El arranque, de todas formas, no fue todo lo que esperaban en Tennessee, y Gasol volvió a estar en boca de todos. Se rumoreó su posible traspaso a los Bulls, que finalmente no quisieron hacer frente al contrato del catalán ni perder a alguno de los jugadores que tienen en plantilla (Deng, Gordon, Nocioni, etc.), pero Pau acabó firmando por Los Ángeles, consiguiendo que las opciones de título de los Lakers salieran propulsadas del probable al eminente. Bynum, Odom, Kobe y Pau conforman una plantilla de ensueño que ahora consigue recolocar a jugadores en sus posiciones naturales (sobre todo a Lamar Odom) y que cuenta con una profundidad de banquillo encomiable; mientras Gasol pasa a formar parte de un equipo con verdadero potencial de anillo NBA y deja así de ser el siguiente candidato a convertirse en el Kevin Garnett del siglo XXI (buen jugador, mal equipo).

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¿Cuánto dinero hay en el mundo?

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¿Qué harías con $45.000 millones? Eso, en inglés, son $45 billones…suena a muchísimo dinero.

Yo no sé que haría. Siempre he tenido la meta de conseguir $3 millones; y digo meta porque lo considero algo imposible. De todas formas, como dice un amigo, el dinero va y viene, y no pretendo perder el tiempo, ni la más mínima energía, en planificar la manera de conseguir $3 millones. Lo que si tengo claro es que, de tenerlos, no dudaría ni un segundo que hacer con ellos: a una cuenta de ahorros común y corriente.

La peor cuenta de ahorros, del peor banco, con la peor tasa de interés, te da un 3% del dinero que tienes “invertido” en dicha cuenta en interés al año. Claro, si llegas a tener $3 millones en una cuenta, por un lado, el banco te va a dar una tasa mucho más alta, aunque por otro, no estás asegurado por el FDIC (en Estados Unidos este departamento sólo asegura tu dinero en el banco hasta los $100,000). Pero en mi teoría, todo esto no sirve de nada, ni viene a cuento, pues yo no soy un experto en finanzas ni pretendo serlo. Sólo tengo una formación matemática muy básica, y gracias a ella puedo computar —aunque con alguna dificultad— el tanto porciento de la cifra que me venga en gana.

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Los emails en cadena

Hoy es el Super Tuesday. Toda la atención del país (excepto aquí en NY, donde todos estaban pendientes de la gran marcha victoriosa de los Giants por el Cañon de los Héroes) está volcada en las elecciones primarias que decidirán qué candidato será el elegido en cada partido para luchar por la presidencia del país.

Aunque hoy se dirime la suerte de los repúblicanos y los demócaratas, parece que todos los ojos apuntarán al resultado de las primarias demócratas. Hillary Clinton y Barack Obama luchan por convertirse en los primeros “bichos raros” en disputarse el sillón presidencial. Hillary, la primera mujer, y Barack, el primer negro, no cumplen con el esteriotipo de presidente de los Estados Unidos, aunque si con las reglas básicas del “juego”. Mirando un poco más en profundidad, John F. Kennedy tampoco cumplía con el estereotipo (era católico) y muchos consideran su corta, pero intensa, presidencia la mejor de la historia del país; mientras George W. Bush, que cumplía con el esteriotipo al pie de la letra, … bueno, ya me entienden! (¡nu-cu-lar!)

Ahora, sin embargo, resulta que el Señor Obama no sólo tiene que cargar con el “estigma” de ser negro, si no que también se han inventado que es MUSULMÁN.

Buff, da miedo simplemente decirlo.

Las palabras musulmán, islam, korán, Mahoma, etc. han pasado a formar parte de la larga lista negra del léxico tabuizado de los estadounidenses (en los 60 y 70, comunista, che guevara, revolución, camarada, etc. también entraron en la lista para nunca salir) y será muy difícil extirparlas de dicha relación algún día.

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