Eh??

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Sí, ya sé que el título de este post no tiene mucho sentido, pero es que tampoco el tema del mismo (ni la foto del costado) tienen ningún sentido.

La cuestión es que hoy, después de mucho tiempo, le he echado un vistazo a las estadísticas de mi blog y me ha sorprendido el hecho de que, bajo el subtítulo de «Search Engine Terms» he encontrado la tabla que también adjunto.


Resulta que, motivados por mi post sobre el tiroteo ocurrido hace ya algunos meses en un Wendy’s de Florida, mi querido saca2donda.com se me está llenando de lunáticos que quieren saber «como matar alguien perfectamente», «como matar a su noviar» o, simplemente, «como matar a alguien». Además, también hay más de uno que busca «tetas en el gipnacio», aunque supongo que se refiere al gimnasio, y eso no está tan mal…

La cuestión es que todo esto me ha llevado a pensar en cosas mucho más profundas y ha desvariar hacia direcciones perdidas en busca de motivos por los cuales alguien podría llegar a hacer algo así. Obivamente, me refiero a que alguién busque en un motor de internet las instrucciones para matar a alguién, para matar a la novia o para cometer un asesinato «perfectamente». Lo primero que me viene a la cabeza es: «Como han cambiado los tiempos».

Hace no tantos años, una mente perversa o pervertida por la idea de acabar con la vida de alguien no habría perdido el tiempo en buscar respuestas a sus dudas en el internet de la época -la enciclopedia Britannica, con la cual te solían regalar bicicletas, aviones teledirigidos o por el estilo.


No, hace no tantos años, cuando alguién pensaba quitarle la vida a otro humano, solía acudir al más temido del lugar (en el Viejo Oeste, por ejemplo), al abuelo que estuvo en la guerra y que pasaba los últimos años de su vida jugando a la petanca (al menos a uno tenía que haber matado en la guerra) o al gitano que vendía droga en la esquina y que, cuando menos, llevaba navaja encima, con lo que ya tenía muchos más huevos que todos los demás pardillos del barrio.

Pero ahora las cosas han cambiado, y hay gente (más o menos seria en su propósito, la verdad sea dicha) que busca la forma de arrebatarle la respiración a otro ser através de internet. Claro, demos gracias que el bendito motor de busqueda les llevó hasta mi página, en la cual no encontrarán la forma de matar a nadie e, incluso, hasta se les podría endulzar la vida un poco leyendo las tonterías que día sí y día también este humilde Puñal escribe en foro de tal magnitud. Sin embargo, no puedo dejar de pensar en todos esos que han sido dirigidos hasta páginas donde cualquier otro perturbado mental SÍ que se atreve a recabar, pensar y, finalmente, escribir en lenguaje HTML las 1,001 formas de matar a tu novia, tu amante, al amante de tu novia o a tu perro.

PhotobucketDicho esto, paso al último paso…el que de verdad me preocupa. Pensando en este tema, sentado en la libertadora comodidad de la taza del inodoro, concluí que por primera vez en los últimos ocho años creo que estoy de acuerdo con una de esas propuestas inauditas que el congreso de Estados Unidos, y el señor Bush con su complaciente complicidad, han convertido en ley.

Sí, estoy de acuerdo con que nos escuchen las conversaciones que tenemos por teléfono, con que nos espíen lo que vemos por internet y que nos revisen los emails que mandamos.

Al fin y al cabo, no deberíamos hacer nada que nos dé vergüenza reconocer. No deberíamos buscar información de Mein Kampf si nos da pánico que nos descubran y que nos tilden de nazis; no deberíamos buscar porno infantil en la red sino estamos haciendo un estudio de posgrado sobre la sique de los pederastas, pues si nos pillan y no tenemos una tesis lista va a ser muy difícil de explicar que estabamos buscando la información: «para pasar el rato»; y obviamente no deberíamos intentar encontrar en un motor de busqueda la forma de cometer un asesinato perfecto sino vamos a intentar llevarlo a cabo.

Y en ese caso, estoy muy de acuerdo con que nos lleven a la cárcel.

Un dia sin amor

La mañana aparece entre las cortinas radiante y sudorosa. El dolor de cabeza te hace recordar instatáneamente que la pelea ocurrió de verdad y que no fue una simple pesadilla. Los sentimientos afloran: rabia, decepción, furia, tristeza, impotencia. Es todo muy complicado de manejar.

Las lágrimas parecen brotar como si tus ojos fueran dos manantiales. Y brotan y brotan hasta que no te quedan más fuerzas para volver a empenzar. La duda se instala en tu sala, se sienta en tu sofá y enciende tu televisión. Camina por tu casa, como si fuera suya, utiliza tu baño y come tu comida. Y ella que no llama.

Las paredes que ayer parecían tan grandes, tan blancas, tan listas para recibir todos los recuerdos que pensabas colgar en ellas, ahora se hacen chiquitas, se juntan, parecen caersete encima y piensas que si son tan blancas y no están llenas de recuerdos todavía seguramente sea porque no las pintaste a tiempo, y no colgaste en ellas los recuerdos de lo que parece una vida juntos. Ahora esa vida está moribunda.

Donde ayer había color y alegría, ahora se ha instalado una oscuridad perspicaz, una penunmbra que te sirve para levantarte, para caminar, para vagar sin sentido por la vida, pero que no te permite mirar más allá que un par de metros, no te deja visionar el futuro que ayer veías de forma tan clara. Estás desesperado.

Haces un intento, pues es algo humano, y te duchas, te vistes y sales a la calle. Bajas las escaleras y respiras hondo. Piensas que, pase lo que pase, tu consciencia está tranquila y lo podrás afrontar. Abres la puerta de la calle y ahí te das cuentas. Nada ha cambiado, estás peor que hace una hora, cuando destilabas gotas de sufrimiento por tus ojos inchados, tirado en el sofá. Estás perdido, no sabes que hacer, hacia donde caminar, no sabes que va a ser de tu vida. Estás aterrado.

Vuelves a casa, destrozado. Tu paso al frente ha durado un minuto y medio, y te encuentras de nuevo en la deseperación de unas cuatro paredes menguantes que amenazan con chafarte en tu propia soledad. Miras a tu sofá y allí está ella, la duda, sentada tan pancha con sus amigos, el desprecio, la tristeza y el desamor.
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En medio de ese laberinto de sentimientos, sólo hay una cosa que te mantiene en pie, con vida, respirando. Buscas a tu alrededor y entre tus visitantes inesperados, entre esos metiches que han tomado por suya tu sala, tu hogar, encuentras dos ojos y una sonrisa que te llenan de aire fresco el pecho. Te das la vuelta y la vuelves a ver, es la misma chica, con los mismos ojos profundos y sonrisa genuinamente brillante. Está en todas partes, y su presencia es mucho más fuerte y más grande que la duda, el desprecio, la tristeza y el desamor. Ella llena el hogar, ella es el hogar y ella es la fuerza que te hace seguir adelante, como te ha hecho seguir adelante durante tanto tiempo.

Gracias a ella estás aquí y es a esa imagen, a esos ojos y esa provocadora sonrisa a la que te toca aferrarte ahora con todas tus fuerzas. Es por eso por lo que tienes que luchar y es por eso que, en el fondo, sabes que este día sin amor pasará y volverán los otros, los que rebosaban de ilusión, de alegría, de planes de futuro. Los días en que en tu sofá sólo os sentabais ella y tu, sin ningún otro visitante inesperado.

Te amo Zeida.

Dub-yah

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Decía El País, en su edición dominical, que el nuevo film de Oliver Stone sobre el presidente saliente de la Casa Blanca se pronuncia, «dub-yah», justamente como pronunciaría un paleto en Texas la inicial del segundo nombre de George Bush.

Este es el cartel promocional de la película (haz click para agrandar), que se empezó a filmar en marzo y que pretenden esté lista para noviembre, a ser posible antes de las elecciones generales que enfrentarán a Barack Obama y John McCain. Stone ha asegurado que está intentando mantener sus ideas personales y su opinión sobre el personaje totalmente alejadas del guión de la película, para no teñir la cinta, algo difícil de creer al examinar el primer poster de la película.

Bajo el título y su pronunciación fonética, el cartel cuenta con una ristra de las mejores joyitas verbales del aun presidente de Estados Unidos.

Es un caso serio el de Mr. Bush… y merece estudiarse.

Gran hallazgo

Acabo de encontrar esta joyita en la web. No se si será él escribiendo en serio, pues me parece raro que tenga el blog en tres idiomas, pero igual él escribe en español y tiene a alguien traduciéndoselo. De cualquier manera, está muy bien y tiene bastantes ricones más que apetecibles. ¡A disfrutar!

Blog de Pedro Almodóvar